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¿Conservar el patrimonio arquitectónico debería implicar conservar el uso?

El proceso de rehabilitación del Mercado de San Miguel de Madrid es un ejemplo de la manera actual de ejecutar estos procesos, y sirve para ver lo que entienden las administraciones y las normativas vigentes por rehabilitación y conservación del patrimonio. Javier de Paz, en un artículo publicado en el Blog de Ecosistema Urbano reflexiona sobre dónde reside eso que llamamos patrimonio y que por ley debemos conservar; se plantea si determinados usos que llevan asociados tipologías arquitectónicas en extinción, como el mercado de abastos, y que muy raramente se producen fuera de ellas, deberían preservarse junto al edificio que se rehabilita.

Lo reprobable de este caso, es que para rehabilitar un BIC, [catalogación que posee este edificio] haya que sacrificarlo como mercado, porque es un hecho que ya no va a funcionar como tal.

Es evidente que el del Mercado de San Miguel es un caso mas de gentrificación en el centro urbano de Madrid, en tanto que los realmente perjudicados por esta operación de “replanteo” del uso del mercado son los residentes de toda la vida del barrio, que son los que sufren de verdad la presión que se ejerce sobre ellos al eliminar un servicio de primera necesidad. Por lo tanto, hablando en términos urbanísticos, es razonable considerar los mercados de barrio como servicios que alientan la vida urbana y no como una actividad comercial más.

El nuevo Mercado de San Miguel, o ¿Deben protegerse los Mercados?
El Blog de Ecosistema Urbano — Javier de Paz — 08/10/2009

    Posted in Arquitectura.


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