

Es curioso que en la Comunidad de Madrid no se pongan de acuerdo en cuántos colegios bilingües están funcionando en la región. Suponemos que El País en un artículo sobre el tema, cuando habla de los «231 colegios bilingües», ha hecho algún tipo de interpolación para acercarse a la realidad, como se suele hacer con las manifestaciones entre los datos de la policía y los convocantes.
Dejando a un lado si los centros que obtienen la denominación son realmente bilingües, lo que en e-madrid nos ha sacado del letargo que nos tenía callados durante el último mes han sido los dos millones de euros que se han asignado a la campaña de promoción. Según El País:
De ellos, 1,8 se destinan a la compra de medios, es decir, a la difusión de la campaña en televisión, radio, periódicos y otros soportes como marquesinas de autobús y del metro. El concurso lo ganó la empresa Media Planning. La partida presupuestaria (28010, programa 500) preveía inicialmente 1,3 millones, pero su cuantía se modificó “para atender a los gastos derivados de la campaña”, según un portavoz de la Consejería de Educación. El diseño de la campaña, la parte creativa, la ganó la empresa de publicidad Adsolut -este periódico intentó, sin éxito, ponerse en contacto con ella-, por 127.600 euros.
Educación destina a enseñanza bilingüe en centros públicos 10,1 millones de euros, según la partida con ese nombre de los presupuestos de este año. Un portavoz de Educación precisó que, sumando otras partidas menores, el total es algo más de 13,2 millones. Y que la campaña publicitaria no estaría incluida en esa cantidad.


Veo con asombro la campaña de promoción de los colegios “bilingües” de la Comunidad de Madrid. En ella se ve a unos niños monísimos que dicen que gracias a la educación recibida en estos centros podrán ser de mayores…pilotos, diplomáticos…
Ahora falta que se diga en otros carteles que los que vayan al resto de los colegios públicos serán parados, marginados sociales, drogadictos, o gentes de mal vivir.
¡Pobre escuela pública! Y pensar que fue el sueño de aquellos regeneracionistas, pedagogos, científicos de los años treinta…Y ahora vemos a los niños estudiando las ciencias sociales y naturales en inglés macarrónico…¿Cómo preguntarán sus dudas? ¿Cómo sintetizarán, resumirán, investigarán…en un idioma que sólo oyen unas horas en el colegio? Y estamos hablando de la formación básica de un alumno en las ciencias naturales y sociales…
Felipe Gutiérrez Fernández
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Neoliberalismo, compadre, un término que paradojicamente no incluye en su aplicación ninguna novedad, ninguna libertad.
Anónimo
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