El apoyo popular a cualquier acci�n pol�tica es un punto a su favor. Los pol�ticos lo saben bien y por eso intentan este respaldo. El problema es que detr�s de esa gente que representa lo popular hay muchas y diferentes opiniones, as� que rara vez es un�nime el apoyo a un acci�n, que es la situaci�n ideal para muchos pol�ticos, y la que publicitan para sus pol�ticas.
Jorge Chamorro nos env�a un art�culo en forma de misiva al alcalde de Madrid, en el que le pregunta, entre otras cosas, por qu� le ha incluido a �l en ese apoyo popular a la ahora difunta candidatura madrile�a a las olimpiadas de 2016.
Jorge Chamorro es el dise�ador gr�fico que est� detr�s de La C�scara Amarga, un estudio que hace todo tipo de encargos de comunicaci�n visual; es adem�s de esos dise�adores que no se despegan de lo social y ha escrito multitud de art�culos y realizado collages en los que se entremezclan dise�o y pol�tica, dise�o y reivindicaci�n, y ha publicado algunos de ellos en la revista Visual.
Querido alcalde:
Cuando leas esta carta la resaca del fracaso ol�mpico ya habr� quedado lejos y ya andar�s metido en nuevos tejemanejes. Pero yo, a d�a de hoy (poco despu�s de la derrota en “la gran final” de Copenhague), quer�a que supieses, simplemente, que me alegro mucho, much�simo, de que Madrid no sea sede ol�mpica. Y es que yo no quiero la misma ciudad que quieres t�. No quiero la famosa inyecci�n econ�mica porque ya s� a d�nde ir�a a parar, no padezco la obsesi�n por ser una ciudad “de marca” ni tengo ninguna necesidad de colocar a Madrid en el mapa en gordo (lo que no tiene nada que ver con “mejor dejemos las cosas como est�n”, como con la memoria hist�rica, por ejemplo -que total pa qu�).
En general, tu pol�tica, la de tu partido y la de todos los partidos, me pone bastante malo, pero esta vez, con el tema de las olimpiadas, lo que me ha puesto malo-remalo-encabronao de verdad ha sido que hayas hablado en mi nombre. En el m�o y en el de todos los que no opinan como t�. En un informativo te vi diciendo, literalmente, que todos los madrile�os, sin excepci�n, quer�amos las olimpiadas en nuestra ciudad. Un poco exagerado me parece, alguno habr�a, al menos, que no estuviese de acuerdo. Y no est� bien hablar en nombre de los dem�s. Y en un telediario de m�xima audiencia est� peor. En mi pueblo lo llaman manipular la realidad. Entiendo que dijiste eso en un momento de euforia, en la Cibeles, rodeado de multitudes exaltadas con sus banderas rojas y amarillas, en plena algarab�a patri�tica y con Bisbal de fondo para completar el grotesco vodevil. (C�mo os parec�is los pol�ticos a los futbolistas). Pero ese mensaje de que el pueblo madrile�o era un�nime en el deseo de albergar los juegos ol�mpicos de 2016 se repiti� hasta la saciedad en todos los medios. El famoso “apoyo popular” de los cojones. Disc�lpame si hablo mal, pero es que fumo en pipa con el rollo �ste. Que s�, ya s� que as� es la pol�tica y la vida, pero es que precisamente as� no deber�a ser ni la pol�tica ni la vida y me encrespa que vuestro numerito circense se de por bueno porque es lo que hay. Me encrespo, fumo en pipa y me pongo malo-remalo-encabronao cuando veo vuestra capacidad para excluir, para anular, por arte de magia, a todo aquello que no os interesa, cuando alter�is la realidad con la facilidad que da tener todos los medios a favor. Y tan bien se os da que hac�is el doble tirabuz�n. Por una parte, ocult�is el poder con una mano (estamos en democracia, que aqu� no hay nadie totalitario, ya no somos los hijos de Franco �pero qui�n era Franco?, que soy amigo de Obama, oiga, que es negro, y, adem�s, apuesto por las energ�as renovables). Y por otra parte, con la otra mano, mientras la gente est� mirando lo enrollaos que son ahora los del PP, ejerc�is todo el poder (supuestamente inexistente) desde el mismo escenario, en las narices del p�blico, con toda la virulencia y la frialdad necesaria y ya sin trampa ni cart�n. Es algo as� como el “meta-truco de magia”. Los que en mi pueblo llamaban a lo otro manipular la realidad, a esto lo llaman fascismo. En este tipo de funci�n, en los meta-trucos, el que m�s se r�e siempre es el mago (se descojona vivo) y el p�blico aplaude acudiendo a las urnas con entusiasmo democr�tico. Parece que al p�blico le gusta que le sodomicen. Dame m�s duro, Johnny, que soy un h�roe de la democracia, me�me m�s, que soy un m�rtir del mundo libre. Oh, yeah!
Querido alcalde
Jorge Chamorro — 14/12/2009
Pero los pol�ticos no sois s�lo seres fr�os y encorbatados, tambi�n sois humanos. Igual que ten�is especial facilidad para llevaros comisiones por debajo de la mesa (muy humano), tambi�n ten�is vuestro ego (como los futbolistas). Y en el asunto de las olimpiadas me imagino que habr� habido unos cuantos kilos de m�s de ego. “El alcalde que dio las olimpiadas a Madrid”, as�, en titulares y letra gorda, supongo que habr�s visualizado m�s de una vez en tus ba�os de vanidad. Pero el ego y el poder hacen muy mala mezcla. Eh, chaval, aparta, que mi ciudad es ol�mpica. Que Madrid est� en el mapa bien gordo. Aqu� mi fusil, aqu� mi pistola. Aqu� mis cojonazos espa�oles.
Volviendo al invento de “el apoyo popular”, decir que es redondo. La emisi�n de ese lema de creativo publicitario ya est� sentando c�tedra sobre un hecho que a�n no ha ocurrido. En el significado de la frase que se lanza al principio ya viene impl�cito el resultado final. Va m�s all� de la frase publicitaria tradicional, donde el anunciante promete algo y luego si te he visto no me acuerdo. Es como si una marca de detergente que est� saliendo al mercado, en su primera campa�a de presentaci�n, dice: “Detergente X, el detergente que todo el mundo compra”. Pero si a�n no ha llegado a las tiendas, �c�mo puedes asegurar que lo compra todo el mundo? En el caso de “el apoyo popular”, como en el ejemplo del detergente, no se promete nada sino que se garantiza. Ya desde el origen se le otorga realidad a un hecho irreal. Y lo falso se convierte en verdadero. Y todos nos lo creemos sin hacernos preguntas. La meta-magia y el discurso �nico, que son as�. Si yo oigo “apoyo popular apoyo popular apoyo popular apoyo popular” a todas horas, co�o, ser� que lo hay, como lo de que si el r�o suena, pues entonces vamos a ver al Bisbal, hombre, que est�n todos ah�. Pues esto es de nuevo manipulaci�n. Ya van dos.
Todo el tratamiento tan “humano” que ha tenido la comunicaci�n de Madrid 2016 (la corazonada -no lo hab�a m�s hortera, supongo-, la mano, la est�tica colorista y desenfadada, la tipograf�a manual… y el alcalde en mangas de camisa) no es m�s que el disfraz del mago, la apariencia humana y desenfadada que no deja ver los intr�ngulis de los despachos oficiales, de las reuniones de altos cargo con traje (de Armani o militar, seg�n la funci�n), donde se estudian las siguientes formas de perpetuar el poder. Asuntos nada humanos ni desenfadados. El meta-truco requiere de un lenguaje, tanto en la forma como en contenido, ya pervertido, ya “meta-truqueado”. Si no, no funciona el truco.
Hablando de dise�o, contarte que hay muchos dise�adores mosqueados con el logo, por la manera y el proceso en que se ha elegido y por no haber sido realizado dentro del gremio. Yo esa pol�mica me la salto, me da igual qui�n haga el logo, si no quiero olimpiadas tampoco quiero logo y el mosqueo del gremio s�lo forma parte de la funci�n general.
Siguiendo con dise�o, una cosa del logotipo que me ha sacado m�s bilis de lo normal es lo de que los colores de la mano representan la multiculturalidad de Madrid. Qu� jipis sois de repente. Me lo explique ust�, por favor, en relaci�n a la pol�tica de extranjer�a y a las detenciones de inmigrantes y dem�s, que no lo entiendo muy bien o jurar�a que est�is otra vez con el cachondeo y los trucos de magia. El atleta keniata con una medalla de oro en el estadio y el keniata no atleta con dos hostias en comisar�a. �sta es la democracia multicultural. C�mprela, se�ora, que no hay otra.
En fin, acabando y resumiendo: Que por favor, para otra ocasi�n no hables por mi boca. Habla por ti, como hacemos todos. Y que sepas que en el mundo s� hay lugar para las excepciones. Que hay mucha gente que no quiere olimpiadas ni aqu� ni en ning�n lado, al menos mientras sigan siendo lo que ahora son: el escenario id�lico para vuestros despilfarros, vuestros trucos de magia y para el ahora me hago amigo de Lula que es un cretino pero viene pegando fuerte como los chinos y ahora sacamos las banderas otra vez y “a por ellos o� o� o�” y te has fijado qu� fea la infanta y qu� delgada la Leticia.
Sin m�s, me despido atentamente. Que no te vaya nada bien, porque entonces nos ir� mal a los dem�s. Y recuerdos a Lula.
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